Si conoces el amor, entonces ya has amado un libro. ¿Quién no lo haría? Ellos se hacen desear, con sus páginas impolutas, sus portadas relucientes, esas frases que nunca olvidarás y un no-sé-qué que te deja con buen sabor de boca.
Yo leo por amor a los libros, por esa gratificante sensación que obtienes cuando terminas uno de ellos. ¿Por qué lees tú?